MI SILENCIO


 

A solas, puedo disfrutar de mi lasitud, dejar que se apodere de mi, como una vieja amiga. Puedo recostar mi cabeza en mitad del día, sin nadie alrededor que interrumpa mi silencio.


Silencio que ahora he descubierto que me agrada, porque me permite pensar, recordar, vivir sueños olvidados o simplemente, dejar vagar mi mente en blanco, hacia el infinito.

En alguna parte, las campanadas de un reloj dan las horas, horadan mi silencio, sobresaltándome..

Está lloviendo y hace frío, mucho frío. La tierra aparece helada.

Tal vez, bajo su manto, algún maravilloso brote está invernando en secreto y, cuando llegue la primavera, tendrá lugar el milagro.  

Así es todo, algo muere... pero no desaparece. En nuestro corazón siempre queda ese pequeño brote
y puede que vuelva a florecer de nuevo.
 

- Araceli García- Palma de Mallorca (1999)